L: La felicidad... No sé explicarlo, es el mejor estado en el que puedes estar... Es como si... Es como si no... No sé cómo explicártelo. Voy a hablarte primero de esa extraña palabra de "libertad". Empecé a leer y al principio pensé que ese hombre estaba loco, nada tenía sentido. Algunos libros hablaban de que existía una sociedad distinta hace un tiempo. No sabía exactamente cuánto, porque usaban otro tipo de calendario. Pero el hombre de aquella vez escribió que el año 0 nuestro, era el año 2093 en un calendario que empezaba con el nacimiento de un hombre llamado Cristo, que no me informé de quién era porque los libros que hablaban de él eran muy largos y había varias interpretaciones. Y hay escritos que dicen que este planeta lleva existiendo desde hace miles de millones de años, y que todas las especies son producto de la evolución de otras. -Ella lo mira asombrada, con una expresión de desconfianza- Elina, sé que esto resulta poco creíble, yo tampoco me lo creía al principio. Pero bueno, yo continué y me fui fijando en los lugares donde aparecía la palabra "libertad". En esa sociedad de antes, no existían los grupos igualitarios. Es decir, muchos proponían la igualdad de las personas.
E: Cómo que igualdad. No tiene sentido lo que estás diciendo.
L: No, no me refiero a igualdades matemáticas, sino a una igualdad de derechos, que dicen. Es como que por el simple hecho de ser personas, tenemos las mismas "oportunidades" -mientras gesticula las comillas-, incluso que las personas que ahora pertenecen a otros grupos igualitarios.
E: Estoy intentando entenderte, Lysander, pero estoy muy perdida. Estoy asustada, sé que eres inteligente pero ahora tengo un poco de duda de...
L: -Le corta, continuando su frase- De si estoy loco. Lo entiendo. Mira, como es tan difícil de explicar, apaga tu comunicador.
E: Pero, ¿y si me necesitan en este momento?
L: Confía en mí. -Mientras sonríe-
E: Eso me dijiste antes, y mira la situación.
L: Por favor, Elina. -Esa voz cuerda, sincera, esa mirada segura de sí misma-
E: Lysander, no sé a dónde quieres llegar. Me transmites confianza realmente, pero el protocolo de razonamiento que nos han enseñado deberías saber que nos dice que no nos fiemos de estas situaciones.
L: ¡Eso es! Por un momento olvida todo lo que te han enseñado que debes hacer -enfatiza la palabra "debes"-. Por intentarlo no te va a pasar nada, ¿verdad? Piensa por un momento que lo que te digo es verdad.
E: Está bien, lo intentaré.
L: Vale, piensa en el grupo del orden y...
E: -Ahora le corta ella automáticamente- Grupo igualitario -énfasis en la palabra- del orden y... -Se calla de repente, dándose cuenta de que esa es una idea que ahora mismo tenía que olvidar-
Con una de esas medias sonrisas cálidas que le caracterizan, Lysander cierra los ojos un instante, transmitiéndole a Elina comprensión y una conexión entre ambos. Ella vacila un poco en ese instante, esa expresión no la había visto en nadie nunca. Nuevas sensaciones. Su protocolo de razonamiento le obliga a escapar física y mentalmente de aquello. Retrocede un paso.
E: (No, espera.)
Hace un esfuerzo de voluntad y mirando su pie para concentrarse más, regresa ese paso. Está teniendo una lucha interna entre esa nueva situación de pensamiento que le propone Lysander y su protocolo de razonamiento. Sube la cabeza para estar en guardia, obligada por ese protocolo, que va ganando terreno. Se encuentra con esos ojos otra vez. De repente siente que sus músculos hacen un amago de relajarse. Esa extraña mirada, de aquel desconocido Lysander, de aquel misterioso mundo del que habla. Se estremece. Se siente confundida. El protocolo se debilita en ella en ese momento, aunque comienza a regresar más fuerte. Pero no dura mucho: siente que Lysander le toca el brazo suavemente. Sus sentimientos se agitan y ahogan el sentimiento de culpa y miedo de aquel protocolo. Ella vuelve en sí. Se fija de nuevo en el rostro de él. Entonces se limita a decir:
E: Sigue. -A la vez que siente que sonríe de forma involuntaria, y apaga el comunicador-
L: Piensa en el grupo del orden y el saber. Piensa en sus expresiones y actuaciones en general.
E: Mmm... Vale. -haciendo un esfuerzo por recopilar esas actuaciones-
L: Ahora quiero que cierres los ojos para concentrarte mejor en esto que te voy a decir.
Ella cierra los ojos, ahora con más curiosidad que miedo.
L: No los abras hasta que yo te diga. -Ella asiente con la cabeza- Desde que me di cuenta del significado de libertad y felicidad, se me repite un sueño todas las noches. Cada noche el mismo.Te cuento. Imagínate un mundo. En ese mundo la gente camina por la calle a su antojo, con la ropa que quiere. Las personas que viven allí se miran, hablan y se relacionan. Van todos con una sonrisa en la boca. Gente que va en grupos por la calle: de dos en dos, de tres en tres, de cuatro en cuatro, solos... Los niños van de la mano de sus padres. Hay un niño que se choca con un policía. -Elina se pone seria por un momento, temiendo lo peor- El policía se sobresalta y mira al niño, también con una sonrisa, diciéndole que tenga más cuidado, al mismo tiempo que le da un caramelo de limón. El niño vuelve corriendo y riendo hacia sus padres enseñándoles ese regalo. Los padres y el policía se responden simplemente con mirarse, sin necesidad de palabras.
E: Eso me ha pasado antes contigo -dice de repente-. No he necesitado que me dijeras nada, sin embargo he tenido una sensación como si me viniera de ti, aunque no sé todavía qué es, es algo nuevo para mí.
L: No te preocupes, es normal. Ahora, entre la multitud, una persona camina con la cabeza agachada y semblante serio, como la gente que hay en la actualidad. Está triste -Ella ha escuchado muchas veces esa palabra, pero esta vez la notaba diferente-. Se sienta en un banco solo. Una persona que pasa por ahí, saca una guitarra y se sienta a su lado. Empieza a tocar una canción compuesta por él, ¡en la calle!. No necesitaba que nadie revisara la letra. Otra persona que estaba en el banco contiguo comienza a tocar una armónica. Así, varias personas se unen percutiendo en el banco, cantando, etc. Esa persona de repente cambia la cara y se une. Mientras observas la escena, pasa por delante de ti alguien corriendo hacia una señora mayor, que se había dejado el bolso en el autobús. Además, las personas del autobús están preocupadas por saber si conseguirá darle el bolso antes de que entre en casa. Lo consigue y entre risas, le vitorean mientras vuelve hacia el transporte. Después giras la esquina y ves el mar, limpio y cristalino, que llega hasta tus pies ahora descalzos. Sigues la costa con la mirada y ves un bosque verde y animales en lo alto de una colina. Con las risas, voces y la música de aquella calle de fondo, caminas un rato por la orilla. Sientes la humedad de la arena en tus pies y una leve brisa agita tu cabello. Sientes que puedes hacer lo que quieras en aquel lugar. Eres libre y feliz.
E: -Tras una breve pausa de reflexión- Creo que voy entendiendo por dónde vas. -Nota una mano de Lysander en su costado y después nota la otra en el otro costado.-
L: -En esa posición, le susurra:- Me alegra saberlo.
Él se separa poco a poco de ella. Elina está teniendo unos sentimientos que nunca antes había tenido. Entonces ella dice:
E: Lysander, ahora pienso en dónde vivimos ahora y lo comparo con ese mundo que describes, y siento como una angustia dentro de mí. En la sociedad actual nos manipulan. Ese grupo de orden y saber es en realidad un grupo de personas hecho de forma artificial y es corrupto. Nos manejan a su antojo, hasta el punto en que ellos son felices y nosotros no.
L: Pero es imposible alcanzar ese estado. Muchos de esos autores que te he mencionado antes proponían distintos métodos y teorías para llegar a un estado como aquél, en el que todo el mundo sea feliz y la corrupción y la maldad no predominen sobre la bondad, caridad y empatía.
E: Pero, no tiene porqué ser imposible. Tú has conseguido abrirme los ojos, podríamos ir extendiendo este pensamiento e ir haciendo que cada vez más gente vea la verdad. Será costoso, pero no imposible.
L: Yo también llegué a pensar que era posible. Hasta que me di cuenta de que ya tienen dominado el mundo y manejan a las personas a su antojo. Para ello habría que haber actuado antes.
E: Probablemente ese lugar así de perfecto no se daría, pero si sabemos que ese mundo sería el ideal, ¿no crees que deberíamos intentar acercarnos lo más posible a él? De la misma forma que una persona nunca será perfecta, pero siempre intentará acercarse más a esa perfección mental que tiene. -Esto le hace reflexionar a Lysander, lo que hace un silencio de unos segundos- Por cierto, ¿puedo abrir ya los ojos?
En ese momento, Lysander posa sus labios en los de Elina. Ésta se estremece de nuevo. Siente cosquillas en el vientre, dentro de su cuerpo. Se siente totalmente distinta a otras veces. Entonces, tras unos segundos de silencio, dice:
E: Creo que ya entiendo ese sentimiento de felicidad que decías antes.
L: Quería que alguna vez en tu vida supieras qué es. Y sí, puedes abrir ya los ojos. Tengo que decirte una cosa más. La policía no tardará mucho en venir a buscarme. Ellos saben que esta información está circulando y quieren destruirla porque la consideran un peligro. No diré que has estado aquí, debes irte ya.
E: Pero... pero yo no quiero que te pase nada, Lysander. Me quedo contigo. O vente tú conmigo.
L: Mira, lo que me has dicho me ha hecho pensar que tienes razón. Puede que todavía estemos a tiempo, ¿por qué no? Ellos en cuanto me cojan con este aparato, sabrán que tienen todo controlado. Pero este es sólo una copia, el aparato original y antiguo lo tienes tú en el bolsillo, no lo podrán detectar. Al menos, que no muera la última esperanza pura. Por eso debes irte tú, quizá en un futuro...
Comienzan a sonar sirenas de policía. Sigue hablando Lysander:
L: Vete exactamente por donde hemos venido y no mires atrás.
E: ¡Pero no sé qué debo hacer! Sé que en el momento lo sabrás, como yo lo supe.
E: Lysander -con los ojos bañados en lágrimas puras-... Haré lo que sea por verte dentro de cada una de las personas que haya a mi alrededor, tenlo por seguro.
Él estaba de espaldas en ese momento, pero ella supo que estaba sonriendo más cálidamente que nunca, y con esa mirada liberadora bañada en lágrimas.
L: Ya vienen. Tienes que irte ya.
En este momento se gira para mirarle por última vez. Ambos saben qué se están diciendo con ese cruce de miradas.
Lysander, mientras los policías se bajan de sus vehículos y comienzan a aporrearle y a darle descargas, dedica sus últimos pensamientos a ese mensaje: "Lysander, no morirás. Vivirás en cada sonrisa, en cada mirada sincera, en cada canción. Vivirás en los mares, los bosques y las montañas. Vivirás cada vez que alguien diga libertad, vivirás cuando alguien llegue a la felicidad. Vivirás en la brisa, y en la arena del mar. Te prometo que Lysander vivirá en todos los rincones. Gracias por compartir esto conmigo"
Elina, mientras corre en dirección contraria y sin mirar hacia atrás, rememora continuamente ese último mensaje: "Elina, confío en ti. Cada vez que me necesites estaré dentro de ti. Recuerda que aunque quemen el papel, el humo quedará en el aire. Tienes la capacidad de cambiar ese cristal opaco de los hogares de la gente, por uno tan puro como tus sentimientos. Estaré aguardando paciente."
<< No dejemos que todo llegue hasta este punto. Todos tenemos nuestra parte Evan (luchador), Lysander (liberador) y Elina (pura) dentro de nosotros. Hagamos que no estén sólo presentes en nosotros, sino en todo. Sé libre, sé feliz, y lucha por serlo. >>